El vampiro y otros cuentos de horror y misterio

Autor: Victor Juan Guillot

Colección: Los Exhumados nº3

Edita: Ignotas, San Andrés, 2016

La crítica literaria es caprichosa, sobre todo en lo que respecta a la permanencia en el tiempo de un autor. Que una creación sobreviva en el tiempo no tiene muchas veces que ver con la calidad sino con factores externos. De maneras misteriosas, la crítica pasa por alto a narradores que bien merecerían el reconocimiento. Después ya solo queda la autosatisfacción del iniciado en los misterios de la Facultad de Letras y del consenso literario para terminar de olvidar obras que bien podrían valer la pena, pero que terminan en manos de outsiders que hablan de estos libros en blogs, fanzines o similares lugares a que están fuera del campo (como diría Bourdieu). A lo mejor como este blog, que se mete con esa gente olvidada. A lo mejor como tipos como Mariano Buscaglia que edita libros que se salen del canon. Su colección Los exhumados justamente nos hace ese favor. Por eso merecen reseña aquí.

Y, si me preguntan, creo que el mayor rescate que ha hecho Mariano es con Victor Juan Guillot

Si por algo es recordado Guillot es por su participación como político radical en el escándalo de las tierras del Palomar, uno de los casos de corrupción más mentados durante la Decada de 1930 (conocida también como la Década Infame) en Argentina. Guillot terminó suicidándose ante las acusaciones que lo tenían como metido en las coimas. Tal vez eso haya sido lo que determinó su olvido como literato. O no. Pero que se lo olvidó se lo olvidó. Lo cual no debería ser asi.

Como bien demuestra este libro de relatos cortos, Guillot es un gran cuentista, a la par con tipos como Horacio Quiroga en su manejo no solo del fantástico sino en la creación del elemento macabro –a veces fantástico a veces no- en la cotidianeidad. El mundo de Guillot combina –al igual que Quiroga- la descripción cotidiana (sobre todo en el campo argentino de esos años) con ese algo raro o fuera de lo esperable que nos deja una puerta abierta ante las dimensiones desconocidas de nuestra vida. Una prosa tersa, ágil y al punto, a veces afectada por cierto lenguaje modernista, otras por un cierto humor macabro tongue –in – cheek  (pienso en “El alma en el pozo” el relato largo con el que termina el volumen). A veces ni siquiera el horror es un recurso fantástico: “El vado” es completamente realista y a la vez uno de las historias más terribles del libro.

Como es que nadie rescatara previamente la obra de Guillot, me deja simplemente entre anonadado y enojado con los guardianes del Conocimiento de la Literatura Argentina. No sé qué miércoles hacen, si un tipo de este nivel es olvidado.

Les urjo a comprarse este libro. Van a encontrar un narrador fabuloso de historias (de misterio y horror), uno de esos tipos a rescatar. Libros como estos son los que le dan sentido al blog.

A bajar: El Desván del Abuelito, temporadas 2008 y 2009

Para seguir en el rescate en formato digital de material de Internet que pueden haberle pasado de largo a los posibles lectores, vamos a llamar la atención de un blog señero en el rescate de la cultura pop de derribo, especialmente española: El Desván del Abuelito. Creado y mantenido por Pedro Porcel (a) El Abuelito, colaborador frecuente de la revista española 2000 Maníacos (un clásico del zine fantástico español) y autor de libros como Tragados por el Abismo, La Historia del Tebeo Valenciano y Superhombres Ibéricos, el blog se convirtió rápidamente en una referencia indispensable para todos aquellos interesados en la cultura de masas hispana del siglo XX o el cine mas zetoso producido por Hollywood desde sus años mudos hasta los setentas. Profusamente ilustrado, el Desván ha sido por años indispensable lectura para descubrir, maravillarse y repensar la cultura de masas española del siglo pasado.

Y como puede ser una lata perseguir ese material en la web, les acercamos, recopilados en 4 volumenes digitales (autorizados por el propio autor, al que le agradecemos), los dos primeros años del blog. Por supuesto, si lo quieren ver en su versión original solo tienen que seguir este link. O bien buscar su nuevo domicilio siguiendo este link. O bien pueden seguir su página en Facebook.

No serán las últimas recopilaciones que pondremos en El Compilador Digital (tengan paciencia). Mientras tanto, entren a este desván a disfrutar lo que nuestro Abuelito nos encuentra ahí, revolviendo. Cada link tiene un volumen en formatos pdf, epub y mobi, para que se ajuste a su lector digital preferido.

Para descargar el volumen 1, vaya aquí

Para descargar el volumen 2, vaya aquí

Para descargar el volumen 3, vaya aquí

Para descargar el volumen 4, vaya aquí

La vuelta de Oscar Wilde (1947)

Autor: Lisardo Alonso

Colección: Rastros nro. 62

Edita: Acme, Buenos Aires

Un participante de un círculo espiritista aparece muerto en la calle, aparentemente víctima de un robo. Sin embargo, rápidamente se empieza a sospechar de un asesinato cometido por alguien del miso círculo espiritista del muerto. El problema es decidir quién y por qué ¿Es algún creyente fanático que creía que el asesinado estaba tratando de desprestigiar sus creencias? ¿Algún médium que teme que sea públicamente desenmascarado como un farsante? ¿O hay algún motivo más prosaico en tras el asesinato, algo que involucra el pasado de asesino y víctima de manera irresistible? Es con el trabajo de la fiscalía, de abogados implicados y de la policía que el caso el caso se resuelve satisfactoriamente.

Lamento decirle a quien pudiera esperar, viendo la tapa, que hay ribetes fantásticos en la novela, que esto no es así. La tapa tiene que ver con las visiones de una participante del grupo, que es considerada por demás miembros (y no solo por los pesquisantes) como una persona desequilibrada. Si bien el ámbito espiritista está bien investigado (de hecho es uno de los puntos fuertes de la historia), claramente para el autor poco hay de místico y sí mucho de fraude en ese mundillo. Dificilmente se pueda considerar a la novela (como hace le colega Carlos Abraham en su indispensable libro sobre editorial Acme) como “policial-fantástico”, a menos que consideremos que pertenece a ese subgénero que bordea al fantástico como es la “weird menace” (donde sucesos aparentemente sobrenaturales son explicados por acciones criminales perfectamente explicables, como pasa –para poner el ejemplo más conocido – con todos los casos de Scooby Doo). Aunque incluso ahí, es una clasificación laxa, porque nunca hay una intención de hacer pasar el asesinato como producto de una criatura sobrenatural: es más el ambiente en que se desarrolla la historia lo que lo acerca a lo fantástico y/ misterioso. En ningún momento se duda que el asesino es otro que una persona.

Eso no quiere decir que sea una mala novela de deducción policial. El escribano Lisardo Alonso hace un desarrollo bien cuidado de los acontecimientos, con un trabajo coral sobre la investigación policial y un claro conocimiento del sistema judicial argentino de esos años (donde tira ciertas pullas irónicas sobre este al pasar que se agradecen). La prosa es ágil y uno pasa las páginas con ganas. Incluso las explicaciones sobre el funcionamiento espiritista agregan información para resolver la historia y separar a los sospechosos. Tal vez lo que falla es la deducción de culpabilidad final: el elemento que explica todo aparece a último momento, sin estar a disposición del lector para deducir la historia por su cuenta. En ese sentido no es una novela-problema clásica. Pero más allá de ello, es una novela policial entretenida, un clásico menor de la narrativa policial argentina que bien merecería una reedición.

Torpedo 1972

Autores: Enrique Sanchez Abulí (guión) y Eduardo Risso (dibujos)

Colección: Evolution comics

Edita: Panini España, Girona, 2017

No me puede resistir. Andaba Eduardo Risso por Chile y vi la novela gráfica que él dibujó que traía de vuelta a Luca Torelli (a) Torpedo, el gangster absolutamente amoral que por dos décadas Enrique Sanchez Abulí y Jordi Bernet nos dieron a todos los lectores de la historieta. Historias que quedaron truncas tras el muy sonado en su momento quiebre entre ambos autores. Encima traer a un Luca Torelli viejo, enfrentando a esa Nueva York de los años setentas (un lugar absolutamente peligroso para vivir según todas la referencias) parecía un giro más que interesante. ¿Ese anciano mala leche podría sobrevivir a un lugar tan jodido? ¿Cómo se comportaría? Eran preguntas a responder.

Y, la verdad, tras leer esta novela gráfica me quedan sentimientos encontrados. Hay momentos muy buenos y Luca Torelli está en forma a la hora de la frase mordaz y de la mala leche sociopática que todos le conocemos. Pero no puedo quitarme la sensación que la historia está estirada de más, que lo mismo podía contarse en menos páginas. O mejor, que las dos o tres  tramas que la componen (el joven periodista ambicioso que quiere hacerse la carrera desenmascarando al antiguo asesino, la situación en el salón de billar con los hijos de un antiguo mafioso que Torpedo pudo haber o no asesinado y la sesión fotográfica convertida en violación) hubieran sido historias cortas sin un hilo directo y funcionarían mejor. NO es una mala historieta pero no termina de cuajarme.

Eso sí, Risso la rompe con un gran dibujo. Como reemplazo para Bernet, no podían haber elegido mejor dibujante. La cuota de expresividad, manejo de luces y sombras y ritmo narrativo lo pone como el tipo que ojala siga contando las historias de Luca Torelli.

Torpedo 1972 no es LA gran vuelta de un personaje clásico. Creo que Abulí necesita afilar el relato a largo plazo o dejarlo contando historias cortas. Pero tampoco es algo ilegible. Para nada. Le falta cinco para el peso, nomas.

AMyMT – Especial Criminal listo para descargar

no business for a lady

Ya lo habíamos hecho antes con el Especial Peligro Amarillo  y el Especial Salgari (¿No los tienen? Pues es cuestión de ir aquí y bajarlos. ): seguimos recopilando antiguas entradas del antiguo blog como un e-zine temático gratuito para que puedan leerlo en la tranquilidad de vuestors hogares y/o celulares/e-readers/computadores.

Esta vez tenemos el Especial Criminal.  Mas de 100 páginas con reseñas de muchas novelas policiales, mas un extenso artículo sobre Carter Brown (que a lo mejor leyeron previamente en la revista española Barsoom ), dos breves biografías de dos de mis escritores de policiales favoritos (Cornell Woolrich y Fredric Brown) y un largo texto sobre las “cover blurbs”, esas frases que aparecen en las portadas de las novelitas baratas tratando de convencernos de lo buenas que son (y que ha sido un parto hacer pero que me ha quedado bien, modestamente hablando). Todo armado con cariño, esfuerzo y dedicación. Aunque sin un diagramador. Y se nota. Esperemos que le material de por si compense esa deficiencia.

No los aburro mas. Pueden leerlo online , si siguen este link a Issuu .

O pueden descargar un pack con las versiones pdf (en formato apaisado adaptado a la pantalla de vuestra PC, o en formato vertical si  asi lo prefieren), epub y mobi (la tapa no me ha quedado muy bien ahi pero recien empiezo a jugar con la edición de eso y lo importante es que es legible) si ya leeis desde el celular o el kindle. Consiganlo siguiendo este link.

Y espero que lo disfruten

Asesinos de papel

asesinos de papel

Autores (antologadores): Jorge Lafforgue y Jorge Rivera

Edita: Calicanto, Buenos Aires, 1977

Seamos claros: esta es una antología fundamental para la comprensión del género policial en Argentina. El artículo introductorio de ambos autores contando la historia local del género continúa siendo inevitable a la hora de trabajar sobre el tema. Y las mini entrevistas a tipos como Borges o Marco Denevi sobre el tema siempre son interesantes de revisar. O sea, es un libro que, solo por su peso específico en el estudio de la literatura popular argentina de esos años merece tenerle respeto, siquiera como antecesor histórico.

Yendo ya a los relatos, digamos que la selección en balance es más que satisfactoria, eligiendo autores de todos los períodos de la narrativa argentina. Y lo primero que salta a la vista es el tono humorístico que se desprende de la selección. Hay relatos con un remate sarcástico que tira toda la deducción por la borda (“El triple robo de Bellamore” de Horacio Quiroga), sátira política apenas escondida (la fábula antiperonista de “El general hace un lindo cadáver”, un relato de humor negrísimo de Enrique Anderson Imbert), costumbrismo de humor amable (el maravilloso “La pesquisa de don Frutos” de Velmiro Ayala Gauna) y parodia pura y dura (“El botón del calzoncillo” de Eustaquio Pellicer y “Nuevas aventuras del Padre Brown”, un pastiche clavado a Chesterton de Conrado Nalé Roxlo). Todos de un modo u otro tienen el humor como elemento clave. No sé si es como deformación de los autores o porque efectivamente para el argentino el humor es un elemento constitutivo.

Por supuesto los cuentos “serios” también son en general interesantes. Tanto el “Cuento para tahúres” de Rodolfo Walsh, como “Las señales” de Adolfo Perez Zelaschi (un autor policial que merece rescatar del olvido) y el muy “noir” “Orden jerárquico” de Eduardo Goligorsky son tres joyas breves y brillantes.

De hecho solo hay un cuento que me resulta relativamente poco interesante aquí: “La mosca de oro” de Leonardo Castellani, que tenía que incluirse por la importancia de su personaje, el padre Metri, versión criolla (y más reaccionaria) del padre Brown. No puedo evitar sentirle el tonito de predicación que le arruina la historia.

Y después está “El perjurio de la nieve”, posiblemente el relato más interesante de ese parásito borgeano llamado Adolfo Bioy Casares. Porque el relato es excelente, pero con esa explicación fantástica posible que lo deja tan borderline… no se si me cierra para tener en una antología representativa. Pero bueh tampoco es tan complicado

En fin, este libro se ha ganado merecidamente su fama de clásico. Para empezar a leer al género policial argentino vale mucho pero mucho la pena.