Mystery Society (2010)

Autores: Steve Niles (guión) y Fiona Staples (dibujos)

Edita: Planeta, Barcelona, 2017

Nick Hammond (a) “Nick Mystery” y Anastasia Collins son una pareja que quiere descubrir la verdad que está ahí afuera. Y para eso no dudan en entrar a lugares prohibidos como el Area 51 y rescatar a dos gemelas con poderes mentales que llevan dormidas allí desde la década de 1950. Junto a ellas, una joven muerta llamada Calavera Secreta y un robot steampunk con el cerebro de Julio Verne, se enfrentan al gobierno de Estados Unidos y de paso, recuperan la calavera de Edgar Allan Poe.

Sí, todo muy lindo, con un tono de comedia ligera, con mucho “tongue in Cheek” y una pareja protagonista que parecen una versión modernizada del Nick y Norah Charles de las películas de The Thin Man. No es que la historia sea mucho más que eso y, si uno la analiza bien, estructuralmente sea muy coherente (las dos tramas van juntas pero no terminan de enlazarse correctamente). Pero Niles escribe buenos diálogos, el dibujo de Fiona Staples es sólido, claro y elegante y la sensación de diversión pulula en cada página.

Entretenimiento liviano y poco profundo si uno entra a este libro sin pedir más de lo que es no saldrá defraudado. No cambia el Noveno Arte, pero una lectura aceptable para pasar el rato. A ver si hay continuaciones para ver si se profundiza algo más en los personajes, que apenas están bocetados.

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Carlos Enrique Vogt

Autor: Daniel Ferullo

Colección: Historietistas nº2

Edita: Ferullo Burke, Buenos Aires, 2016

Lo primera palabra que uno piensa cuando nombran a Carlos Vogt es “versatilidad”. En sus más de sesenta años de carrera como historietista, Vogt ha hecho de todo. Historietas de aventuras, románticas, de guerra, de gauchos, adaptaciones literarias, dramas sociales y –por lo que seguramente es más recordado por los lectores- comedia. Cualquier lector de Editorial Columba de las décadas de 1970 y 1980 recuerda a “Pepe Sanchez” (super agente secreto argentino, o sea, algo obviamente poco serio) y “Mi novia y yo” (una sitcom en papel antes que se inventara el término), series en las que la expresividad gestual de sus personajes son tan o más indispensables que los guiones de un Robin Wood en la plenitud como guionista. Pero, como este libro nos hace recordar, Vogt es mucho más que eso.

El recorrido por toda la carrera del dibujante es lo que ordena este cuidadoso libro que a su vez funciona como merecido homenaje a su trayectoria. Lujosamente editado, cuidadosamente investigado, profusamente ilustrado y con algunas historietas completas para poder degustar su trabajo narrativo, este libro es un excepcional libro para conocer a uno de los grandes autores que la segunda mitad del siglo veinte le dio a la historieta argentina. Un primer paso para recuperar su trabajo (que ojala se de pronto).

Felicitaciones a la editorial .Ojala que pueda leer próximamente los otros volúmenes de esta colección. Si son igual de buenos que este, es una compra merecida.

Juan Buscamares

Autor: Felix Vega (guión y dibujos)

Edita: Planeta, Santiago de Chile, 2017

En un mundo donde los océanos se han secado y el agua es un elemento absolutamente vital, Juan el Buscamares recorre con su camión los antiguos fondos marinos. Al toparse con Aurora, una mujer que cambia su cuerpo por agua, Juan empieza una travesía que lo cruza con fanáticos religiosos, facciones en guerra y nomadas en zeppelines y que lo lleva en busca de un viaje místico que deviene en la vuelta del agua y el reencuentro con su vida pasada, una donde se implica el Tahuantisuyo (Imperio Inca para los amigos) y sus sacrificios de niños en las montañas.

Con esta obra (publicada originalmente en cuatro volúmenes y recopiladas en este integral) el chileno Félix Vega logró entrar en el mercado del comic francés. Un mercado al que el autor encaja como anillo al dedo, tanto por el guión (una fantasía post apocalíptica que bien podrían haber firmado Jodorowsky y Moebius) como por su estilo de dibujo (con una influencia de Manara Y Bourgeon en sus figuras y fondos). Igual es interesante ver como evoluciona el trazo en cada tomo, llegando a una estilización progresiva al final.

Si les gusta la ciencia ficción y fantasía europea y la narración de los albums de “Bande desineé” clásicos, Juan Buscamares es una gran opción. Bien dibujado, bien escrito, hecho con solidez, es un trabajo encomiable en el estilo. Uno que pone a Vega dentro de los grandes de la historieta chilena.

5 por Infinito Integral (1967)

Autor: Estaban Maroto (guión y dibujos) con colaboración de Ramon Torrents, Adolfo Usero, Luis García y Suso

Edita: Glenat, Barcelona, 2011

Cinco terrestres son convocados por infinito, un poderoso extraterrestre, que los recluta para convertirse en sus agentes para traer la paz a la galaxia. Sus misiones los llevarán a aventuras por diferentes planetas, donde deberán hacer lo imposible para desfacer todos los entuertos que hallen, usando sus talentos e inteligencia en ello.

Así descrita, esta serie no parece muy diferente de otras historias de “Space opera” que, de Flash Gordon en adelante, nos mostraron la ciencia ficción como un lugar donde buenos y malos se repartían golpes en ambientes exóticos, con algún aderezo de seudo ciencia en su relato. Y algo de eso hay: bastantes de las historias del volumen podrían califica en esta categoría, con lagartos gigantescos, selvas exóticas y razas de hombre-pez/pájaro/mamífero a elección. Y con protagonistas que muchas veces no escapan del clise (científico inteligente, forzudo intuitivo, chica a rescatar, etc) Y de hecho, la gran mayoría de las historias no ha envejecido bien, con una sobredosis de textos de apoyo y diálogos que hoy suenan poco creíbles al lector moderno.

Entonces ¿qué es lo que hace tan importante a 5 por Infinito, que la convierte en la obra rupturista que fue? ¿Que la volvió un éxito no solo en España, sino en Hispanoamérica, Europa y hasta en USA (donde tuvo su versión americanizada re-dibujada y adaptada por Neal Adams en su sello Continuity, con el nombre de Zero Patrol)? ¿Por qué puso en el mapa internacional a Estaban Maroto?

Creo que hay dos motivos. El primero es que, si bien hay algunas historias deudoras de la antigua tradición de la pace opera, otras tienen conceptos de ciencia ficción más moderna, jugando con alegorías sobre algunos aspectos de la sociedad y el hombre que no estarían fuera de lugar en obras de ciencia ficción más contemporáneas como los comics de género de la EC o Barbarella. Podrán a veces ser alegorías poco sutiles en su tratamiento, hablando de la deshumanización, de la guerra, etc.; pero son un avance frente a las historias más clásicas del género, esas donde chico bueno y rubio se enfrenta a villano extraterrestre malvado.

Y por otro (y más importante aún) por el exquisito dibujo de Maroto. Un dibujo que se abre del realismo raymondiano para incorporar imágenes, fondos texturas y estilos deudores de los prerrafaelistas, los ilustradores decimonónicos del art noveau, el op art y los posters psicodélicos contemporáneos. Todo realizado con un trazo que estiliza y recarga al mismo tiempo. Y que el blanco y negro de esta edición sirve para resaltar en sus hallazgos. En el panorama de la historieta de esos años, el trazo de Maroto es definitivamente revolucionario y aun hoy es una delicia recorrer las páginas, mirando con detalle cada dibujo, cada trazo, cada figura, cada fondo que el autor pone. Mas de una de ellas merecería enmarcarse como obra maestra del dibujo, comparable en calidad a trabajos e ilustradores como Doré, Mucha o Beardsley.

Y la edición de este integral está acorde con el intento: es un libro de gran formato y de papel de alto gramaje, donde la reproducción de las páginas es poco menos que excepcional Eso sin contarlas páginas finales que nos dan una idea del impacto de la serie en todo el mundo, con tapas que reproducen algunas de las diferentes ediciones internacionales (aunque faltó alguna muestra de la versión chilena publicada por Zig Zag). Una edición de lujo que merecía una obra de esta importancia en el comic internacional.

A bajar: 365 Comics Por Año , Temporada 2011

Una cosa que me ocurre con frecuencia es que hay mucho material interesante en la web, pero me resulta cansador entrar a revisar paginas y paignas para una lectura profunda de sus contenidos. Como soy medio obsesivo he acumulado entradas en html de esos textos pero nunca había encontrado cómo convertirlos en un archivo único que pudieran leerse en un lector digital como archivo único.

Pero, con la experiencia que me ha dado compilar tanto el material del atiguo blog como los anuarios recopilando el nuevo blog (y que pueden disfrutar para descargar siguiendo este link )  decidí dar un paso más e inaugurar sección fija nueva, El Compilador Digital, y armar en ella compilados de paginas sitios y blogs que me gustan y que creo merecen leerse en profundidad.

Y para empezar decidí hacerlo con 365 Comics por Año , el blog de reseñas que Andrés Accorsi (critico de historietas, fundador de la mítica revista de informacion sobre comic Comiqueando y apasionado sin igual del Noveno Arte) mantiene desde el 2010. Un blog donde muestra continuamente su amplio gusto en lo tocante a la historieta, con reseñas bine escritas eruditas y con momentos graciosos. Con la venia autorizada de Andrés (que de hecho colaboró con la revisión final del texto) compilé las entradas del blog de todo el año 2011 en un unico tomito a descargar gratuitamente y en formatos epub, mobi y pdf para que cada uno lo acomode a su dispositivo lector favorito (o se lo imprima si le gusta el papel). Desde ya gracias a Andrés por la autorización por la descarga y recomiendo seguir su blog que todavía saca material interesante dos o tres veces a la semana (una cadencia envidiable para este servidor).

(ah, si preguntan por qué no empezamos con la temporada 2010, es que hay dos tomos editados por Llanto de Mudo que recopilan ese año en su totalidad. Si lesi nteresa vayan y comprenlos. Por ahora preferimos editar lo inédito)

Asi que nada , sigan este link y bajense esta temporada 2011 de 365 Comics por Año. Se los recomiendo como lectura. Y esten atentos que habrá mas compilaciones digitales en estos lados muy pronto.

Torpedo 1972

Autores: Enrique Sanchez Abulí (guión) y Eduardo Risso (dibujos)

Colección: Evolution comics

Edita: Panini España, Girona, 2017

No me puede resistir. Andaba Eduardo Risso por Chile y vi la novela gráfica que él dibujó que traía de vuelta a Luca Torelli (a) Torpedo, el gangster absolutamente amoral que por dos décadas Enrique Sanchez Abulí y Jordi Bernet nos dieron a todos los lectores de la historieta. Historias que quedaron truncas tras el muy sonado en su momento quiebre entre ambos autores. Encima traer a un Luca Torelli viejo, enfrentando a esa Nueva York de los años setentas (un lugar absolutamente peligroso para vivir según todas la referencias) parecía un giro más que interesante. ¿Ese anciano mala leche podría sobrevivir a un lugar tan jodido? ¿Cómo se comportaría? Eran preguntas a responder.

Y, la verdad, tras leer esta novela gráfica me quedan sentimientos encontrados. Hay momentos muy buenos y Luca Torelli está en forma a la hora de la frase mordaz y de la mala leche sociopática que todos le conocemos. Pero no puedo quitarme la sensación que la historia está estirada de más, que lo mismo podía contarse en menos páginas. O mejor, que las dos o tres  tramas que la componen (el joven periodista ambicioso que quiere hacerse la carrera desenmascarando al antiguo asesino, la situación en el salón de billar con los hijos de un antiguo mafioso que Torpedo pudo haber o no asesinado y la sesión fotográfica convertida en violación) hubieran sido historias cortas sin un hilo directo y funcionarían mejor. NO es una mala historieta pero no termina de cuajarme.

Eso sí, Risso la rompe con un gran dibujo. Como reemplazo para Bernet, no podían haber elegido mejor dibujante. La cuota de expresividad, manejo de luces y sombras y ritmo narrativo lo pone como el tipo que ojala siga contando las historias de Luca Torelli.

Torpedo 1972 no es LA gran vuelta de un personaje clásico. Creo que Abulí necesita afilar el relato a largo plazo o dejarlo contando historias cortas. Pero tampoco es algo ilegible. Para nada. Le falta cinco para el peso, nomas.

Colección Patoruzú vol. 1 y 2

Autor: Dante Quinterno

Edita: Assisi, Buenos Aires, 2017

El rescate de material clásico en la historieta argentina es algo normalmente impensable. Incluso hoy día, con el formato del libro bastante instalado en la producción editorial de historieta, encontrar reediciones de historietas antiguas es improbable. Por ende, la tan cacareada tradición de la historieta argentina es algo que se toca de oídas y que- si hay suerte- no pasa de la reedición de las cosas hechas por Oesterheld en Hora Cero. Más allá de 1957, ver reeditado alguna historieta hecha en Argentina es algo casi mítico (aclaremos: reediciones post 1957 tampoco es que haya tantas)

Que eso pasara con un personaje de la importancia de Patoruzú era algo sencillamente frustrante. El 95% de todos aquellos que hemos leído sus aventuras, lo hacíamos de la mano de las historias en formato apaisado que reeditaron una y otra vez aventuras hechas normalmente hechas en las décadas entre 1950 y 1970, donde el indio ya no tenía input de su creador, Dante Quinterno, sino que era realizada por los autores de su estudio. Muy pocos habíamos visto el trabajo de Quinterno como autor de historietas, trabajo que le había dado fama y el ímpetu para después seguir como editor. Una deuda que estos dos libros vienen a suplir, al reeditar en orden cronológico las historietas de Patoruzu publicadas originalmente en los diarios de la década de 1930 (y que después el propio Quinterno reeditaría en su propia revista Patoruzu). Gracias al excelente trabajo de restauración de Pablo Sapia, hoy podemos darnos el gusto de leer las bases que permitieron crear a uno de los íconos argentinos del siglo XX

Pero, más allá del rescate arqueológico ¿la historieta está buena? ¿Ha soportado el paso del tiempo o es un artefacto infumable para un lector contemporáneo? La respuesta es un resonante sí. El Patoruzu de Quinterno está lleno de acción, con personajes bien definidos, diálogos bien trabajados, con un equilibro entre la comedia y la aventura muy bien llevado y con un manejo del suspenso (necesario en una tira que continuaba día a dia) muy bien logrado. La influencia del Mickey Mouse de Floyd Gottfredson está bastante clara en el estilo de dibujo de Quinterno (fluido, ágil, que se presta muy fácilmente para adaptarse al dibujo animado) así como en el manejo de la acción y del cliffhanger. Comparado con muchos de sus contemporáneos, quinterno es un autor moderno, uno que no se corta un pelo a la hora de cambiar los puntos de vistas de la viñeta, de darle agilidad al encuadre, de evitar el punto de vista único, ese de “cámara fija” que lastra a varios de sus contemporáneos. También su ambientación habla de situaciones contemporáneas (los veraneos de mar del Plata, cuando esto era algo solo para gente con plata; la etiqueta social de la aristocracia, el futbol cunando ya empieza a sr deporte de masas, la representación de varios personajes típicos de la sociedad en esos años, etc). Aclaremos eso sí que, si usted es políticamente correcto, raje inmediatamente: no solo hay muchos estereotipos, sino que son estereotipos cargados de su buena dosis de xenofobia y racismo (los judíos son avaros, los negros son ignorantes y supersticiosos, los gitanos son ladrones, etc). Acepten la historia con esos puntos, resultado de que Quinterno era un conservador en lo político (en las páginas de la revista públicamente llega a apoyar a Manuel Fresco, uno de esos gobernadores de la provincia de Buenos Aires que se ganó fama por lo corrupto durante la Década infame de Argentina), si quieren disfrutar las historias.

Quiero volver a destacar el trabajo de Pablo Sapia como restaurador de la serie. Además de hacer un trabajo casi detectivesco para poder armar en orden cronológico la serie, contextualiza la publicación de ambos libros con dedicación. Con este y su recopilacion de Pi-Pio, Sapia tiene bien ganado su lugar como restaurador de antiguos materiales de historieta argentina.

Hay prometidos dos tomos más de esta serie. Ojala se venda lo suficiente y podamos seguid disfrutando de este clásico de la historieta argentina.

UPDATE: El propio Pablo Sapia hace una acotación muy válida sobre mi reseña en Facebook. No quiero dejar de ponerla aqui:

Linda nota… Una pequeña aclaración sobre los estereotipos. Más allá de lo que señalás del personaje judio, el negro, el gitano, etc… tenemos que tener en cuenta que A) trabajar con estereotipos era la metodológía de la época (Quinterno toma el molde Disney de esa misma época, similar) y B) Los estereotipos valen para todos los personajes: El villano mayor es el hotelero francés (¿se lo puede acusar de galicofobia por eso?) Isidoro es el estereotipo del porteño vividor y chanta capaz de vender a la madre por dinero (¿hay que acusarlo de antiporteñismo?) Patoruzú mismo, en sus inicios era el estereotipo del paisano que llega de provincias a la gran ciudad ¿Era antipaisano, entonces? Yo creo que no, si no sus personajes no hubieran sido populares como fueron. Tampoco olvidemos que estas historias fueron escritas antes de los pogroms y de los campos de concentración. Naturalmente que respiran el aire de época de la década infame y del caldo de cultivo que desencadenó la segunda guerra mundial. Por eso creo que hay que leerlas en su contexto histórico y hacer una nueva lectura con la perspectiva adecuada y dejar atrás la visión de Steimberg, que es la única referencia sobre este material hasta ahora y que es citada desde Trillo y Saccomanno hasta Gociol y, al disponer de la lectura original, sacar nuevas conclusiones (el análisis de Steimberg es muy anticuado y simplista a esta altura). ¡¡¡Abrazo y gracias por la reseña!!!

Comparto plenamente su posicion (y hago mea culpa por no dejarlo mas claro en la reseña): lo que hoy percibimos hoy como racismo y xenofobia en esos años era una situación normal. Quinterno no era un tipo considerado racista en el promedio de la sociedad. Que hoy nuestra sensibilidad haya cambiado no deberia ser óbice para leer esta obra y disfutarla como el clásico que es (nadie discute, por poner una comparación, “La Bolsa” de Julián Martel como un clásico de la literatura argenitna de fin de siglo XIX, pese a tener unos tintes de antisemitismo absolutamente recargados, mucho mas que el retrato amable que hace Quinterno). Ahi dejo la aclaración… Esperemos que la aclaración no oscurezca =)

Hellhound on my trail (2017)

Autores: Juan Bertazzi (guión) y Hernan Gonzalez (dibujo)

Edita: Buen Gusto, Córdoba, 2017

Si hay un personaje misterioso en la historia del blues es Robert Johnson. Salido de la nada, sus pocas grabaciones (29 en total) lo convirtieron en un músico que influencio a varias generaciones de bluseros y sus derivados rockeros. Además, la leyenda que corre que su éxito se debió a vender su alma al diablo a cambio de tocar el blues y la escasez de sus datos fehacientes sobre su historia han fascinado a muchas personas en el tiempo. Incluyendo a estos autores, que se despachan con una novela gráfica donde juegan con todos estos elementos para dar una versión mitad realista, mitad fantástica de ese pacto final.

Y es una historia con el ritmo justo, el tono justo, el clima justo: Bertazzi construye una historia apremiante, donde Johnsson está a un paso de terminar el contrato y se haya asfixiado, sintiendo que hay un escape inevitable, con un “sabueso infernal en su sendero” (como se titula uno de los blues que Johnson dejó grabado) listo para atraparlo. Y ese ritmo asfixiante se potencia por el expresionismo gráfico que Hernan Gonzalez le pone a las viñetas. Gonzalez me recuerda al Paul Pope de los inicios (elogio poderoso en mi libreta critica) con toques de José Muñoz por ahí .

Tal vez el peor problema es que la historieta se lea rápido. Porque realmente hay que seguir leyendo trabajos de ambos. Gran novela gráfica que debería llegar a la mayor cantidad de gente posible.

Kiky Bananas y otras historias

Autor: Claudio Andrés Romero Toledo (a) “Karto”

Colección: Ojo Blindado

Edita: Ocho Libros, Santiago de Chile, 2016

Karto fue uno de los autores que surgieron en el Chile de finales de los ochentas, tratando de resucitar la historieta local, que había sido herida de muerte por la dictadura de Pinochet. De la mano de revistas como Trauko, Bandido y Matucana, nuevos autores más influenciados por las revistas internacionales de la época como Fierro, El Vibora, Cairo y Zona 84, intentaron armar una una historieta más acorde con los tiempos que corrían, dejando atrás los productos que en los sesentas y setentas había publicado editoriales como Zig Zag y Quimantú. Fue una etapa breve que dejo una marca en la historieta de Chile.

Justamente este libro recopila historietas que Karto hará en ese período, entre ellas las dedicadas al personaje del título del libro, una modelo muy ochentosa que vive aventuras de sexo, droga y rock and roll, con un estilo que recuerda a cosas de El Vìbora y Cairo. Publicada en la Trauko, Kiky Bananas es el personaje más representativo de su autor. Ademas hay otras historietas publicadas en otros medios alrededor del mismo período.

¿Qué me pareció? Honestamente, creo que las historietas que aparecen aquí no han soportado muy bien el paso del tiempo. Sobre todo creo que la falla está en los guiones, que nunca terminan de ser muy profundos ni atrapantes. El dibujo de Karto tiene sus momentos (hay cosas mejores y cosas peores, como toda recopilación de trabajos de diferentes períodos) pero los guiones oscilan entre lo pasable y lo directamente aburrido. Eso sí: nada es 100% por ciento infumable. Solo que medio mediocre.

Me parece muy bien que Ocho Libros haga este rescate de autores chilenos de historieta. Pero realmente todavía no logro encontrar un autor de este país que me entusiasme demasiado con sus historietas. Esto no es malo, pero tampoco me parece del otro mundo.

Tex: Camino a Oregon (Verso l’Oregon, 2011)

Autore: Gianfranco Manfredi (guión) y Carlos Gomez (dibujos)

Edita: Acción Comics, Santiago, 2015

En Italia, hablar de Tex es hablar de un fenómeno editorial que sigue intacto desde su primera aparición allá por 1948. Las aventuras de Tex Willer, ranger texano en el Salvaje Oeste norteamericano llevan desde entonces publicándose continuamente en ese país. Muchìsimos autores italianos y extranjeros han pasado por las aventuras de este personaje. En este caso, quien dibuja esta aventura es Carlos Gomez, dibujante argentino cuyo trabajo más conocido sea haber seguido con las historietas de Dago tras el fallecimiento de Alberto Salinas, el dibujante original de la serie.

Este es un número especial de la serie con más páginas de las habituales. Un ranger es asesinado a sangre fría por un joven con pinta de inocente pero que, al investigar, resulta haber dejado un rastro de muertos en su viaje desesperado hacia Oregon. Efectivamente el tipo parece ser un desequilibrado, presto a matar al primero que le desencadene la más mínima sospecha. Tex y Kit Carson son designados para perseguir y buscar a este asesino y llevarlo a la justicia.

La investigación los lleva a toparse con una pequeña caravana de mujeres solas, que viajan a Oregon, en busca de una vida nueva con esposos que las esperan allí. No es una ruta fácil para mujeres solas y sin experiencia, por lo que Tex y Kit las acompañarán en todo el viaje, ya que descubrirán que el asesino también se dirige a Oregon, junto a su tío, que ¡oh, casualidad también es el reverendo que ha convocado a las mujeres. En ese viaje pasarán miles de peligros, desde ríos traicioneros hasta partidas de indios dedicadas al bandidaje, pasando por cruces montañosos imposibles. Y al llegar a Oregon las cosas no terminan porque hay algo mucho más siniestro detrás de la oferta original.

Estel Ibor se lee como lo que es: un western clásico, con héroes, villanos, acción en la medida justa, con personajes muy sólidos (las mujeres de la caravana se van construyendo de a poco como personajes complejos y tridimensionales) y un relato que, por lineal que sea, no deja de ser atrapante. Y todo complementado con el dibujo de Carlos Gomez, muy realista, muy detallado, muy cuidadoso con la expresión y los fondos.

Desde ya, esta no es una obra rompedora de nada. Pero es una aventura del Oeste solidísima, bien escrita y excelentemente dibujada. Si les gusta el western, léanla y les va a quedar claro porque Tex todavía sigue siendo un ícono popular en Italia.